En el mundo hay más de 200 países, y de todos, México es el país que aporta más económicamente a la educación, pero es uno de estos con resultados desfavorables. El gasto que realiza el Gobierno mexicano, excede cantidades que cubren los países que han demostrado una calidad educativa más elevada. Más del 80% del dinero que aporta la administración, va dirigido al pago de dicho personal y a los docentes, mientras que el resto se designa a becas públicas y remodelación o adquisición de mobiliario y equipo. Consecuentemente, los alumnos demuestran una mejor calidad educativa realmente baja, por lo tanto algunos no desarrollan una completa preparación para un aprendizaje de por vida, porque los recursos no llegan completos a su destino. Por lo anterior, ellos tendrán dificultades para conseguir trabajo permanente en el mercado laboral, y problemas con la continuación de sus estudios tal como dejarlos truncos.
Muchos docentes elijen dicha profesión, por la remuneración monetaria que ésta les ofrece al momento de ejercerla. La vocación se hace ajena cuando ellos deciden ser maestros por la paga que se les otorga. Desafortunadamente, la mayoría de las escuelas públicas de educación básica, tienen un problema social, cuando conservan a personas con el título de maestros, quiénes no cuentan con el interés de mejorar la calidad educativa, haciendo de sus clases; un espacio sin cultura, sin motivación ni conocimientos, donde cabe la posibilidad de ignorancia por parte de los docentes mismos. El efecto que genera en los alumnos, es perjudicial, ya que no obtienen las habilidades y la motivación necesaria para la continuación de estudios, y existe el riesgo de la deserción escolar o el bajo promedio que no beneficia a los estudiantes en los exámenes internacionales.
El Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos, asegura que Finlandia tiene calidad educativa. Este país, ha logrado mantenerse en una excelente posición en el ámbito educacional. Las características principales, son; la unidad de su administración educativa, la equidad, así como la formación de sus docentes y la educación obligatoria y totalmente gratuita. Los resultados son realmente favorables, cuando muestran los promedios de dichos exámenes.
Entonces, la educación en México ¿necesita más recursos? necesita ¿gastar más...? Lo único que el país necesita es mejorar la calidad educativa, es decir, realizar una reestructuración de la administración.
Los niños y los adolescentes, que tienen talentos académicos, están en lugares de todo el país y no necesariamente en las escuelas de la ciudad. A pesar de que en las zonas rurales existen bajos recursos económicos no es un indicador para excluir a estas personas, y sin valorar sus conocimientos y habilidades. En la actualidad, el gobierno ha invertido más en la educación rural, sin embargo, no es satisfactoria la aportación, ya que aún no se descubren las capacidades de este tipo de personas. Desafortunadamente, la contribución es enorme y los resultados no son los esperados, porque la educación no se hace efectiva, gastando más, sino planeando mejor. Por lo tanto, la modificación de la estructura económica educativa, tiene que ser monumental. Generalmente, los cambios educativos no son grandes, sino que se van dando a cuenta gotas. En este caso, el personal administrativo federal y estatal, deben dar prioridades a la necesidad de la educación y no a las necesidades de sus bolsillos. Por consiguiente, la corrupción es parte de esta administración, porque, una porción del gasto económico del país, nunca llega a manos de la misma.
La educación gratuita no es el nombre que debe tener este tipo de educación, donde el ciudadano tiene que pagar por recibir una educación escolarizada. Adicional a los impuestos que los gobernados pagan, también tienen que aportar económicamente para recibir dicha educación. En México, la educación no es gratuita porque los individuos tienen que contribuir con el gobierno pagando inscripciones, libros, útiles escolares y dando cooperaciones para la mejora de la escuela y servicios fijos que utilizan como; agua y luz. Las familias de bajos recursos, deciden abandonar o evitar acceder a la educación pública gratuita, porque los gastos que conlleva dicha educación son mayores a los ingresos que ellos tienen.
El gobierno mexicano, debe proveer de manera correcta el gasto educativo para que más individuos de bajos recursos económicos tengan acceso a la educación. Mientras los encargados de administrar los recursos para la educación, no hagan su trabajo, habrá más estudiantes truncando sus estudios y menos posibilidades de mejorar los exámenes de nivel internacional. La ayuda que el gobierno proporciona a los estudiantes y padres de familia, es poca, a comparación de otros países con un mejor nivel en la educación. La deserción escolar, la insatisfacción por parte de los familiares del alumnado, son problemáticas que van generando la mala administración de los recursos destinados al ámbito educativo.
Por Ariadna Aguilar G.
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